Carlos Vico Lacosta. Pintor Uruguayo.
Nacido en Montevideo, capital del Uruguay, Carlos Vico Lacosta siente
ya desde muy pequeño un fuerte impulso por el dibujo y la pintura. De su
etapa adolescente son las primeras experiencias que realiza sobre el
lienzo, donde todavía no se manifiesta un estilo definido sino más bien
una búsqueda algo caótica.
Ya instalado en Buenos Aires, en manos del profesor Roberto Volta
quedaría la tarea de guiar a este pintor y dibujante compulsivo, durante
un año, por los diferentes estilos y escuelas.
En el año 1982 se independiza y continúa sus investigaciones por su
cuenta. Comienza una etapa de estudio profundo sobre movimientos
pictóricos a través de la historia, partiendo desde los pintores
clásicos. El surrealismo es el estilo con el que se siente más
identificado, luego de las experiencias con lo figurativo con fuerte
influencia de su profesor, y lo adopta por entonces como parte de la
búsqueda de una identidad y una personalidad plásticas.
PRIMERA ETAPA:
En el año 1984 funda el grupo “Imágenes de arte y comunicación”
(GIDAC) con el cual se dedica a organizar distintas actividades como
concursos literarios para niños de nivel escolar primario, muestras
colectivas e individuales, concursos de dibujo y pintura para niños y
adultos, y una serie de pinturas murales callejeras.
En el año 1990 comienza su etapa de profesor de dibujo, pintura y
aerografía en su taller particular.
Ferviente defensor de la pintura de caballete, pero abierto a las nuevas
técnicas y materiales, nos dice al respecto en un artículo que abría una
de sus muestras, y que habla por entonces de los nuevos “movimientos”:
“Los conceptos y las formas del arte han ido modificándose a través
de la historia. Los grandes pintores clásicos han intentado y logrado
reproducir fielmente a la naturaleza, la armonía y perfección de la
forma humana, la belleza de la arquitectura. Nos dejaron un legado de
respeto y perfección que sigue causando admiración aún hoy, y ha servido
de inspiración y escuela a futuras generaciones de artistas.
El siglo XX rico y variado en estilos pictóricos, encuentra al
artista plástico en una frenética búsqueda de la originalidad queriendo
romper aquellos esquemas clásicos, y hemos visto pasar diferentes
movimientos. Algunos sin pena ni gloria, nos han dejado un regusto de
desconcierto gracias a una filosofía que daba absoluta libertad en el
uso de los materiales. Así, una lata abollada y unos trozos de vidrio
pegados sobre un lienzo se transformaban en “una obra de arte”.
Pero la noción de armonía y belleza, instintiva en el ser humano, ha
hecho de estos estilos algo fugaz, propio de una locura momentánea o el
snobismo. Afortunadamente, este siglo ha tenido también sus
transgresores talentosos que impusieron con fuerza su estilo y marcaron
a toda una época. Ya en el umbral del nuevo siglo la búsqueda continúa.
La computación, la robótica, los viajes espaciales, los cambios sociales
a nivel mundial, imprimen su nota en las artes plásticas. La tecnología,
la enorme variedad de materiales y herramientas, nos permiten a
ilustradores, pintores y escultores, infinitas posibilidades de
expresión…”
ETAPA INTERMEDIA:
Para otra de sus muestras realizadas en el MAC, MUSEO DE ARTE
CONTEMPORANEO DE EL PAÍS, En Montevideo, Uruguay, (año 1996) Jorge
Jofre, (profesor terciario y universitario de Historia del Arte e
Historia del Diseño, escribe:
“Desde sus comienzos — cuando era alumno del taller del profesor
Roberto Volta — la pintura de Carlos Vico Lacosta se definió por una
técnica estrechamente vinculada a lo humano, lo social, lo religioso, y
también a veces a una simbología de carácter personal.
En sus obras podemos distinguir dos etapas que no se alejan para nada
de los tópicos expresados anteriormente.
La primera de ellas se caracteriza por un pronunciado clima de
“inmaterialidad de lo matérico”, de mensajes que buscan acercarse a lo
espiritual. El propio artista lo define como un “período místico” y en
él se destacan obras como “Cristo” o “La última cena”.
En un segundo momento encara el tema de los mitos griegos. Una
personal mirada donde el nudo argumental de los antiguos mitos helenos
se une a elementos tomados de la cotidiana realidad del pintor. Son
obras creadas en su taller de Carapachay, (provincia de Buenos Aires,
Argentina) De la serie se destacan “La mirada de Medusa” o “La manzana
de las Hespérides”. Al mismo tiempo Vico Lacosta aborda otros temas;
junto a “Medusa” pinta “Tentación” donde refleja el tema bíblico del
pecado capital o “La Musa y el Pintor” que recrea el antiguo tema del
pintor y su modelo.
Quizá en Vico Lacosta, tanta variedad posea sólo una clara unidad por
su tratamiento pictórico y por un definido gusto por los violetas y los
azules profundos que recortan violentamente áreas luminosas y cálidas.
Pese a que en ciertos momentos su obra manifiesta una determinada
inclinación —una cierta disposición— por el surrealismo en la etapa
intermedia, la pintura metafísica o las imágenes de ficción, no
podríamos decir que este artista uruguayo se encuadre dentro de estos
cánones. En sus lienzos busca primariamente plasmar imágenes que hablen
por sí mismas. A veces los cuadros son verdaderas “narraciones
visuales”, a la manera de los primitivos renacentistas italianos.
En el presente en que la abstracción, el expresionismo, las
instalaciones, o experiencias múltiples inundan el panorama del arte,
Carlos Vico Lacosta aparece ante todo como un “degustador de imágenes”
vinculadas primariamente al hombre. Sin embargo elabora con igual esmero
tanto una figura humana como el dibujo de una tuerca o los pliegues de
un paño.
Porque Vico Lacosta es un figurativo de alma; “lo icónico” le nace de
lo más profundo de su persona.
ETAPA ACTUAL:
En el año 1996 Vico Lacosta funda, junto a otros artistas y
colaboradores, la SOCIEDAD CULTURAL LEOPOLDO LUGONES, donde se encaran
tareas de promoción de nóveles artistas (escritores, pintores) mediante
exposiciones y concursos en la institución. De esa etapa nacen dos de
sus pinturas murales. Una en la misma Sociedad Cultural, y la otra en la
Escuela Paula Albarracín de Villa Adelina (Buenos Aires) En esta última
etapa, el pintor comienza a experimentar con diversos materiales y
temáticas. En la serie “Tango” aborda el tema desde el futurismo o la
robótica con ciertos toques de humor en la composición. La mezcla de
materiales, (óleo, acrílico, pasteles grasos y a la tiza, spray para el
pelo, hacen que las texturas y los efectos metálicos sean fuertes y algo
avasallantes la imágenes. NO deja de lado su tema preferido que es la
mística, y en esta ocasión aborda el tema desde su “pitonisa número
uno”, “Pitonisa 2023” y “El Abrazo Cósmico” .
EXPOSICIONES
1981— Colectiva, salón particular: Olivos, Buenos Aires
1982—Colectiva. Casa de la Provincia de Buenos Aires
1983—Colectiva- Plaza Municipal Gral. Belgrano. Bs.As.
1984—Colectiva- Escuela Municipal 21, Villa Adelina, Bs.As.
1985—Individual- Casa de la Cultura San Isidro, Bs. As.
1986—Individual-Sociedad cultural Mariano Moreno. Villa Adelina Bs.As.
1987— Junio—Colectiva- Casa Museo Evaristo Carriego. Palermo, Bs. As.
1987—Julio—Colectiva- Salón banco Credicoop. Villa Adelina. Bs. As.
1988—Julio—Individual- Casa De la Cultura Vicente López. Bs.As.
1988—Noviembre— Colectiva- Residencia Villa María. Olivos, Bs. As.
1989—Individual-Casa de las Artes Martínez, Bs. As.
1990—Colectiva- Residencia Villa María. Olivos. Bs.As.
1992—Individual- Soc. Vecinos Siglo XX, Villa Adelina. Bs.As
1993—Segundo premio de pintura Biblioteca Municipal Villa Ballester,
Bs.As.
1994—Individual- Salón Particular San Telmo, Bs.As.
1995—Febrero—Individual- Salón Banco Credicoop. Villa Adelina. Bs.As.
1995—Diciembre- Individual- Asociación Cristiana de Jóvenes.
Montevideo-Uruguay
1996—Individual—MAC. Museo de arte Contemporáneo de El País.
Montevideo-Uruguay
1998—Colectiva—Salón Banco Provincia. Villa Adelina. Bs.As.
1999—Colectiva— Casa de Cultura Villa Adelina. Bs.As
1999—Primer Premio Artista de la zona. Sociedad Cultural Leopoldo
Lugones. Bs As.
2001—Individual— Sociedad cultural Leopoldo Lugones. Bs.As
2002—Individual— Junta Departamental de Montevideo. Uruguay
2003—Colectiva- Casa de Cultura Villa Adelina. Bs.As